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Cuento de El Árbol Mágico


Hace mucho mucho tiempo, un niño paseaba por un prado en cuyo centro encontró un árbol con un cartel que decía: soy un árbol encantado, si dices las palabras mágicas, lo
verás.



El niño trató de acertar el hechizo, y probó con abracadabra, tan-ta-ta-chán, supercalifragilisticoespialidoso y muchas otras, pero nada. 





Rendido, se tiró suplicante, diciendo: “¡¡por favor, arbolito!!”,









 y entonces, se abrió una gran puerta en el árbol.
 Todo estaba oscuro, menos un cartel que decía: “sigue haciendo magia”. Entonces el niño dijo “¡¡Gracias, arbolito!!”, y se encendió dentro del árbol una luz que alumbraba un camino hacia una gran montaña de juguetes y chocolate.







 


El niño pudo llevar a todos sus amigos a aquel árbol y tener la mejor fiesta del mundo, y por eso se dice siempre que “por favor” y “gracias”, son las palabras mágicas


El regalo mágico del conejito pobre



Hubo una vez en un lugar una época de muchísima sequía y hambre para los animales. 

      Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo 


cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas.

"Son mágicas, y serán aún más mágicas si sabes usarlas" 

El conejito se moría de hambre, pero decidió no morder las ramitas pensando en darles buen uso.
Al volver a casa, encontró una ovejita muy viejita y pobre que casi no podía caminar."Dame algo, por favor", le dijo.











El conejito no tenía nada salvo las ramitas, pero como eran mágicas se resistía a dárselas. 





Sin embargó, recordó como sus padres le enseñaron desde pequeño a compartirlo todo, así que sacó una ramita del saco y se la dió a la oveja. Al instante, la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. 


El conejito siguió contrariado y contento a la vez, pensando 
que había dejado escapar una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él.



 Lo mismo le ocurrió con un pato ciego y un gallo cojo, 




de forma que al llegar a su casa sólo le quedaba una de las ramitas.






Al llegar a casa,
 contó la historia y su encuentro con el mago a sus papás, que se mostraron muy orgullosos por su comportamiento. 



Y cuando iba a sacar la ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dió a él.


En ese momento apareció el mago con gran estruendo, 


y preguntó al conejito ¿Dónde están las ramitas mágicas que te entregué? ¿qué es lo que has hecho con ellas? El conejito se asustó y comenzó a excusarse, pero el mago le cortó diciendo¿No te dije que si las usabas bien serían más mágicas?. 

¡Pues sal fuera y mira lo que has hecho!

Y el conejito salió temblando de su casa para descubrir que a partir de sus ramitas, ¡¡todos los campos de alrededor se habían convertido en una maravillosa granja llena de agua y comida para todos los animales!!

Y el conejito se sintió muy contento por haber obrado bien, y porque la magia de su generosidad hubiera devuelto la alegría a todos




Contextos en el jardín
12 de septiembre











    




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Algunas imágenes de los nenes del jardín


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Vamos a cantar!!!!!
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El gusanito
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La gallina Turuleca
La reina Batata
La vaca estudiosa
La vaca lechera
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El brujito de Gulubú
El twist del Mono liso
La mona Jacinta

La reina Batata
Osito Gominola





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